Si exportamos más y empezamos a retener animales, teniendo en cuenta que la población crece, habrá menos carne para el consumo interno pero aún estamos lejos de abandonar el liderazgo en el consumo de carne vacuna.
Si en en el 2026 llegamos a exportar 1 millón de toneladas de carne bovina, con la producción actual, el consumo interno rondaría los 45 kg per cápita.