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Un negocio donde la realidad de la calle le traslada un mensaje inequívoco a una demanda que aprende sobre la marcha. Con menos oferta disponible para repartir entre los actores con diferentes aspiraciones y negocios, el concepto de firmeza como consecuencia de una puja por no resignar volumen de trabajo, se redefine por estas horas con un mandato claro que llega desde los mostradores y góndolas.

Sobre el cierre del año pasado, puntualmente en noviembre, el valor de la hacienda gorda para faena había trepado un 19%, desnudando que la oferta disponible no estaba a la altura de los requerimientos de una demanda en llamas.

Estamos recién en los inicios de la zafra de terneros, sobre este 20 de febrero, y el mercado empieza a moverse. El gordo está muy pedido y la invernada comienza a afirmarse, con productores que están evaluando cómo están parados y cómo encarar el año.

Hay poca oferta y la demanda compite y paga más por un bien escaso. La faena está bajando, la oferta de carne es menor y crecen las exportaciones. En este contexto además, los criadores están bien financieramente y tienen posibilidades de retener, hay interés por recriar y es buena la relación maíz – carne. Todo esto potencia la demanda.

Lo que veo es un negocio firme, que viene de un 2025 espectacular y con un arranque de 2026 que mantiene el entusiasmo.

El mercado de invernada comenzó el año con señales claras de firmeza. Los primeros remates realizados en la Cuenca del Salado: zonas como Chascomús, Saladillo, Olavarría, Rauch y Ayacucho, confirmaron ese escenario.

Ganadería argentina. La relación hacienda/semillas forrajeras se duplicó en algunos casos. Buen momento para realizar inversiones.

El consignatario Alfonso Monasterio explica lo que sucede con la oferta y los precios de la hacienda para el consumo y la exportación, cómo se está atravesando la zafra y resalta la demanda de campos mixtos para expandir la frontera ganadera.

Menos oferta y peor aún la destinada a esa porción del consumo interno especial que se nutre de las remesas más livianas, históricamente aportadas por el engorde profesional. Desde el segundo semestre del año pasado, pero con mayor determinación en el último trimestre de 2025, lo que se llevaba puesto todo era el novillo.