Carlos Riusech, Frigorífico Gorina
La foto no es muy auspiciosa.Tenemos que diferenciar lo que es la foto de la película. Estamos atravesando un momento bastante complejo por las circunstancias locales y por el comportamiento de los mercados a nivel internacional. Podemos decir que hoy estamos atravesando una etapa caracterizada por una falta de competitividad debido a los altos precios internos del ganado y los precios internacionales que tampoco acompañan, los mercados están bastante comprimidos. Nosotros hoy tenemos el novillo en pleno proceso de aumento de precios, en alrededor de 4 dólares 30 o algo más, luego viene Uruguay con alrededor de 4,15 y después y Brasil, a pesar de que sufrió un incremento importante respecto del el año pasado, está en alrededor de USD 3.70, lo mismo que Paraguay. Los mercados tampoco reaccionan, y el otro efecto que se nos está produciendo es que tenemos un alto costo operativo en dólares. A todo lo anterior se suma un cuadro conocido de faltante de ganado y éste hace que la demanda siga en alguna medida pujando, e incrementando precios.
Recordamos que en el 2024 tuvimos una faena de alrededor de 14 millones de cabezas, 4% menos que el año anterior que había sido de 14 millones y medio, siempre hablando en grandes números. Nosotros creemos que este año con un stock que está alrededor de 52 millones de cabezas la tasa de extracción no es mala,(alrededor del 26%) y siempre somos muy optimistas hacia adelante, lo que acabo de describir es “la foto” de la situación actual.
Preparándonos para entrar en un círculo virtuoso. Nosotros siempre pensamos que tenemos la oportunidad de entrar en un círculo virtuoso, porque si ampliamos un poco el foco vemos que Argentina produce más o menos la misma cantidad de carne desde hace 20 años. El año pasado se produjeron unas 3.180.000 toneladas contra 3.300.000 o 3.290.000 del 2023. Tenemos grandes oportunidades de entrar en ese círculo. Cuando uno mira la industria, tanto los colegas como nosotros, vemos que ha habido un proceso de inversión y se han mejorado casi todos los estamentos de lo que es la industria frigorífica, ya sea la faena, las depostadas, el proceso de congelamiento, los depósitos, todo se ha mejorado bastante, hay mucha más capacidad y hay posibilidades de generar mayor demanda. Eso también es muy importante, porque cuando uno mirábamos, algunos años atrás, lo que era el “caño de salida” de la mercadería, nos preguntábamos: ¿podemos crecer en exportaciones? ¿nos pueden llegar a pedir mucho más volumen?, y la verdad es que no sé si estábamos preparados en ese momento. Yo creo que ahora la industria está preparada para poder captar un incremento de volumen. Estamos poniendo en marcha ese círculo virtuoso y vemos que el volumen de la producción está estancado hace bastantes años.
Bueno, (respecto a la opinión de Víctor Tonelli y Fernando Canosa sobre el potencial de la Argentina de exportar un millón y medio de Tn), yo creo que la industria ya está preparada para procesar ese volumen. Eso es un primer paso importante, hemos estado durante estos últimos años en una política de subsistencia y eso nos ha impedido, o nos ha dificultado ver el largo plazo. Cuando analizamos el tema de incrementar el peso de faena, por ejemplo, si nos comparamos sin ir muy lejos con Uruguay, nosotros estamos en un promedio de alrededor de 228 kilos/cabeza y ellos tienen algo más de 30 kilos más por cabeza que nuestro promedio, si lográramos ese solo incremento equivaldría a aumentar 400 mil toneladas en nuestra faena, aproximadamente. El segundo tema a mejorar es la tasa de marcación, habría que hacer un estudio muy serio, porque tenemos una geografía muy amplia. Hay que reconocer un mérito en la producción, que es el mérito cualitativo, estamos produciendo lo mismo pero se redujo la superficie y la mejores tierras pasaron a ser ocupadas por la agricultura. Hay ciertas áreas marginales, que hoy en función de la falta de financiamiento o del poder de inversión de los propietarios, se destina a una agricultura que apuesta a la suerte o a lo que dé, que creo que con un planteo financiero adecuado, buscando las herramientas necesarias, podría dedicarse a algo que va a incrementarse, en mi opinión, debido a la disminución de la inflación, que es la recría. Esa superficie según algunos analistas podría ser de alrededor de 2 millones de hectáreas. Esos serían tres ítems que podrían potenciar la producción: aumento del peso de faena, porcentaje de marcación y recría en superficies agrícolas marginales. Cuando nosotros pedíamos medidas, la verdad que no pedíamos medidas para nosotros, más allá de la apertura de mercados, y sí pedíamos que se trabajara por ahí, o tal vez con la gente dedicada a la cría, para tratar de lograr algún tipo de promoción para madres, todo vinculado con la producción.
Modernización del comercio de carne. Creo que eso es algo que no está en discusión. Tal vez se trató de hacer un primer paso, que resultó frustrado, que fue el famoso cuarteo, pero siempre habría que haberlo considerado como un paso de transición para llegar a una modernización total del consumo, que tienda a la mejor distribución de los cortes. El primer fundamento es un fundamento sanitario, también está del tema de los trabajadores y su salud por el peso que implica hombrear medias redes.
Nosotros evaluamos también el mejor aprovechamiento de las medias reses, tratando de derivar los cortes hacia los lugares de más consumo de cada uno de ellos y esto significaría una valorización de alrededor del 10% en el total de venta de carne. Esa localización adecuada de cortes, en definitiva no es ni más ni menos que lo que hacemos en exportación con la integración para diferentes mercados. Nosotros “compramos un auto” y vendemos los volantes por un lado, la carrocería por el otro, y los pedales y el motor por el otro. Creo que esa es la naturaleza real del trabajo industrial de los frigoríficos. Más tarde o más temprano, tal vez con mayor estabilidad económica hay que marcar el camino hacia una modernización en la comercialización de carne.
El mercado americano ha fijado el atributo de calidad de carne bovina. El primer item que es apreciado por el consumidor como atributo de calidad es la terneza
¿Qué demanda el mundo? hoy por hoy ese concepto de calidad creo que está fijado por el mercado americano y está muy ligado al marbling o al marmoleo.
Hay un crecimiento de los mercados más exigentes que demandan calidad. El marbling actualmente es una solicitud de todos nuestros clientes y se consigue con determinada cantidad de días de feedlot. Cuando apareció la cuota 481 recordemos que pasamos a poder engordar con 100 días de feedlot y en la actualidad hay demandas que van desde los 120, 150 y en algunos casos, algunos clientes piden 200 días de feedlot para llegar al grado de marmoleo requerido.
En la Argentina tenemos algo que es la marca país, en general toda la carne argentina se presume de muy buena calidad pero cuando uno va a un mercado muy exigente o de nicho, la verdad es que hay mediciones objetivas y pasan por el marmoleo. Hoy hay ya dispositivos para medir marmoleo y compararlo tiempo real con una base de cientos de miles de fotos. Generalmente estas comparaciones se realizan de acuerdo al criterio americano de categorías prime, choice y select.
Exportar a nuevos mercados y bajar la dependencia de China. Después de la feria de SIAL-París, donde las autoridades argentinas propusieron que se contemple la modificación en el biotipo Hilton. La respuesta quedó sujeta o quedó suspendida hasta tanto avanzara el Acuerdo Unión Europea-Mercosur, pero la gestión se hizo concretamente.
De ahí las autoridades viajaron a China, a ver cómo estaba avanzando el tema de la apertura de menudencias vacunas, que es algo que todavía tenemos vedado y que incrementaría muchísimo el valor de integración del animal. De ahí fueron a Japón y parte de la misión se dividió y fue a Indonesia. Recordemos que tenemos abierto el mercado chino, pero nos falta una parte importante de los mercados del sudeste asiático. Está abierto Malasia, pero tiene un requisito que lo vuelve un mercado dificultoso de atender, porque exige que el 100% de la faena sea bajo rito Halal. Tenemos pendiente de apertura Indonesia, por supuesto Japón, que está abierto con restricción, al sur de Paralelo 42, donde solamente hay una planta habilitada, Corea, recientemente se ha logrado el mercado de Filipinas, con lo cual la verdad es que creo que la agenda está activa, estamos esperando que lleguen las aperturas.
Desde el 2018-19 en que China empezó a pagar altos precios por la carne bovina, por el problema de la fiebre porcina africana, éstos han ido cayendo. Por eso los países exportadores tratan de reducir el porcentaje de sus ventas a ese mercado. Por ejemplo Brasil hoy ha logrado pasar de 70% al 50% y sigue reduciendo sus envíos. Mientras que Argentina no ha tenido una alternativa justamente porque tenemos la necesidad y tenemos pendiente la apertura de esos otros mercados, como los que señalaba antes. Se estima que el crecimiento del consumo de carne bovina en China será del 4% anual y va a tener que ser suplido por la importación. Por eso decía al principio, que si bien estamos atravesando un momento complicado ( la foto), nuestra visión para el futuro es muy optimista para los mercados en general. Se dice que este año Brasil va a tener algo menos de faena que será carne que se reste de la oferta.
El precio del novillo en el gancho en Estados Unidos supera los 7 dólares, para que tengan una idea del diferencial que tenemos con Argentina. Hay un gran potencial y se está trabajando para poder aprovecharlo.
Miedo a la concentración y cadena de valor. Nuestra ilusión es que la confianza sea la base para seguir desarrollando el concepto de cadena que hoy todavía no opera en forma ideal para la carne bovina.
Hay un concepto equivocado, hay mucho temor en la producción sobre el proceso de concentración. En Argentina estamos muy lejos de eso. No solamente estamos muy lejos, sino que vamos en el sentido contrario. Voy dar un ejemplo gráfico: hace falta inversiones concretas para aprobar una planta para Israel, hay que comprar los cajones que son rotativos, hay que hacer obras, las mangas a alturas requeridas, etc . No es “hoy obtengo la habilitación y mañana exporto”. Hay que hacer obras previas que vienen impuestas por el mercado. Hace 5 o 6 años éramos 9 plantas aprobadas para Israel, hoy hay 20, y hay 2 más haciendo las inversiones para estar aprobadas el año próximo.
El mercado de Estados Unidos estuvo cerrado del 2001 al 2019. Las plantas que quedaron abiertas, que seguimos manteniendo la habilitación éramos 10. Hoy somos 17 y acaban de aprobar 2 plantas más. Para China hay más de 50 plantas habilitadas para exportar de carne bovina. O sea que lo que hace falta son más ganaderos!!!
Concentración se puede decir que hay en Estados Unidos, 3 empresas, no 3 plantas, pero sí 3 empresas concentran alrededor del 80% del mercado, creo que ahí hay un poco más de concentración que acá.
Podemos ofrecer variedad de carnes bovinas. Cuando el actual ajuste macro económico esté consolidado en la Argentina,creemos que el escenario va a ser también de empuje para poder expresar todo el potencial del que hablaba. Nosotros somos muy optimistas para el Mercosur y para la Argentina en particular, porque la verdad es que en cuanto a calidad la carne argentina va a poder estar en los dos mercados. Por la amplia dimensión de nuestro país vamos a seguir estando en los mercados de commodities y de volumen, pero tenemos las condiciones genéticas y de calidad, para participar también en los mercados de valor agregado, de carne de calidad. Y eso nos va a permitir abastecer todo el espectro. Por eso como decía antes, somos muy optimistas.
Extractos de la entrevista realizada por Ricardo Bindi, de Agrositio a Carlos Riusech
Fuente: www.agrositio.com.ar,
10/02/2025