Claves para prevenirla y evitar la mortandad
La hipomagnesemia continúa siendo un problema sanitario relevante en la ganadería, con tasas de mortandad que alcanzan entre el 4% y 5% en rodeos afectados. Detectada desde los años 60 en el sudeste bonaerense, esta deficiencia de magnesio en sangre sigue generando pérdidas productivas, especialmente en hembras en gestación y lactancia. Mucha atención a las vacas buen estado corporal!
Especialistas del INTA Balcarce destacan que la prevención es la herramienta más efectiva. El primer paso es un diagnóstico adecuado, mediante análisis de sangre que permitan confirmar niveles superiores a 1,8 mg/100 ml. Además, es clave identificar si se trata de una hipomagnesemia primaria —por bajos niveles de magnesio en el pasto— o secundaria, cuando factores como el exceso de potasio dificultan su absorción.
Desde el punto de vista preventivo, recomiendan asegurar el aporte de magnesio en los momentos críticos a través de suplementación oral. Entre las estrategias más efectivas se destacan el uso de óxido de magnesio en rollos o fardos, así como sales minerales en bateas, preferentemente mezcladas con maíz, afrechillo o melaza para mejorar su consumo.
Los técnicos insisten en evitar el uso de productos inyectables como método preventivo y priorizar siempre la vía oral. Una correcta suplementación, junto con el monitoreo del forraje y el estado del rodeo, resulta fundamental para anticiparse a brotes y reducir el impacto de esta enfermedad.
Fuente: https://intainforma.inta.gob.ar/bovinos-alimentar-prevenir-cuidar/

