La aplicación de la medida de salvaguarda que comenzó a regir en el de ayer implica una disminución respecto del total importado en 2024: mientras que se compraron casi 2.9 millones de toneladas, la cifra total que ingresaría dentro de los diferentes cupos establecidos por país hacia 2027 no llega a 2.8 millones de toneladas.
A nivel de país, Brasil, su principal abastecedor, experimentaría una importante limitación. ABIEC y CNA Brasil señalaron en un comunicado de prensa que en 2025 estiman que exportaran a CHINA 1,7 millones de toneladas, mientras que en 2026 la cuota de 1,1 millones de toneladas, implicaría la aplicación de un arancel adicional del 67% para todo volumen exportado que lo supere, lo que demandará "ajustes" en toda la cadena de producción de carnes bovinas del Brasil.

Por su parte los exportadores australianos, consideraron que la decisión era inconsistente y que los proveedores de América del Sur habían sido favorecidos, especialmente Uruguay -INAC Uruguay expresó que su cupo era superior al flujo actual, aunque inferior a los máximos registrados en 2021 y 2022 - y Argentina - que tuvo un tratamiento similar con una cuota superior a 2025, pero por debajo de 2024 (595 mil toneladas).
AMIC señaló que Brasil y Australia habían sido los más dañados por la decisión del gobierno chino, y, en su caso reduciría en un tercio sus exportaciones hacia el mercado chino. Asimismo, reclamaron un sistema transparente para el seguimiento de los embarques en razón de que será administrado por la Aduana China (GACC) bajo el sistema primero entrado, primero servido.
Fuente: INFORME GANADERO a partir de datos propios, Beef Central, INAC Uy y ABIEC.



