En una entrevista realizada por el portal uruguayo Faxcarne, Ignacio Iriarte advierte que el stock bovino argentino en 2025 se sitúa apenas por debajo de las 51 millones de cabezas, lo que confirma el deterioro de la fuente de producción de carne vacuna, especialmente por la fuerte caída en el número de vacas (unas 530.000 menos interanual), clave para la recuperación del rodeo.
Según el analista, la combinación de alta faena de hembras y el impacto de la sequía —que habría costado cerca de 3 millones de cabezas— deja al sector en un “piso” productivo.
Iriarte proyecta para 2026 una caída en la faena y probablemente el fin de la liquidación del stock, lo que permitiría comenzar a estabilizar el rodeo. Sin embargo, señala que la recomposición puede ser lenta, ya que la inversión todavía parece estar orientándose más hacia la estructura de las empresas ganaderas que a la retención de hembras, condición indispensable para crecer.
A nivel estructural, remarca que la Argentina enfrenta un escenario de escasez prolongada de carne vacuna, con un stock históricamente bajo en relación a la población, acercándose a una relación de 1 cabeza por habitante. Este fenómeno, agrega, no es exclusivo del país: la oferta mundial crece más lentamente que la demanda, en un contexto atravesado por factores climáticos, económicos y geopolíticos.
Entrevista completa en:
Vamos camino al 1 a 1



