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Lo marca la estacionalidad. Es una instancia comercial donde se advierte, casi con naturalidad, una oferta importante de lotes livianos aportados por el engorde a corral. Sobre todo vaquillonas, que es aquello que en los corrales se termina en primer término y aun así aparecen muchos lotes con sobre-engrasamiento.
No es un buen momento para los que pretenden vender con fluidez y cotizaciones sostenidas la hacienda especial para abastecer el consumo interno.
La clase media argentina sufre desde hace mucho tiempo a esta parte el dolor de ya no ser. Este es un saldo que se cobró la pésima gestión administrativa de las últimas décadas y los últimos esfuerzos a la que fue sometida en pos de acomodar las variables macro, para que en un futuro no tan lejano la economía vuelva a la senda del crecimiento tan postergado.
La vaca es el producto demandado por excelencia, más allá de las dificultades naturales que tiene la industria en esta etapa del año, donde claramente se advierte una fuerte caída en la oferta de estas remesas de descarte, contexto en el que se percibe una sensación de insatisfacción constante en aquellos que están emparentados con esta faena
En una economía recesiva donde los costos han ido erosionando la capacidad de consumo de buena parte de la sociedad argentina, no sorprende ver a la demanda en Cañuelas […]
Venía sucediendo con anticipación a los anuncios oficiales en el marco de la inauguración de Palermo por parte del presidente Milei. Tal vez el hecho de que las vacas […]
El segundo semestre tuvo un inicio sin grandes cambios en la estructura del negocio. Los datos revelados por el SENASA, a principios de mes, confirmaron el alto nivel de […]
Salvo excepciones muy puntuales, donde surge de manera imprevista una intervención firme de la demanda en Cañuelas, en líneas generales la minuciosidad de los oferentes es lo que termina por predominar, con aristas de una tranquilidad nociva para las expectativas de aquellos que pretenden un empate con los costos.
Una vez más los factores externos al negocio ejercieron una influencia directa en el comportamiento de los compradores. Día del padre y un segmento con tres feriados, dejaron al desnudo la debilidad de stock de una demanda que se acostumbró, con la crisis, a trabajar al día.