Las medidas anunciadas ayer por la Administración Trump han desatado una serie de respuestas que han sacudido los mercados.
Se confirmó la aplicación de un arancel del 25 % sobre las importaciones de Canadá y México, vigente desde el día de hoy, junto con una tarifa adicional del 20 % para los productos procedentes de China. Además, se anunció que, a partir del 2 de abril, se aplicarán derechos de importación a todos los productos agropecuarios, sin mayores precisiones, lo que genera incertidumbre sobre su alcance.
En respuesta, el gobierno chino impuso derechos adicionales sobre 740 productos agropecuarios, dividiéndolos en dos categorías: una con un arancel adicional del 10 % y otra con un 15 %. La carne bovina, en particular, enfrentará un arancel adicional del 10 %. La decisión de Estados Unidos fue considerada arbitraria y China elevará el caso ante la OMC.
A continuación, se presenta la traducción realizada por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos sobre este anuncio oficial:

Adicionalmente, China prohibió el ingreso de troncos de madera, que no estaban incluidos en la lista de productos afectados, alegando razones sanitarias. También bloqueó embarques de tres grandes empresas estadounidenses—CHS Inc., Louis Dreyfus Grains Merchandising LLC y EGT LLC—debido a la detección de residuos prohibidos.
Por su parte, Canadá respondió con la imposición de un arancel del 25 % sobre 1.256 productos, entre ellos manteca de maní, vino, jugo de naranja, cerveza, ropa, calzado, pulpa y papel. Además, se está llevando a cabo un proceso de consulta con operadores para evaluar la posible extensión de estas medidas a otros productos, como carne bovina, porcina y lácteos.
La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum afirmó que su país aplicará derechos retaliatorios sobre Estados Unidos.
El USMEF se pronunció en contra de la política adoptada, resaltando la importancia que tuvo para Estados Unidos no tener barreras para acceder a sus principales socios comerciales, y recordando los efectos negativos que tuvieron medidas similares durante la anterior presidencia de Donald Trump.
El endurecimiento de las políticas arancelarias ha intensificado las tensiones comerciales entre Estados Unidos y sus principales socios, desatando represalias que afectan a múltiples sectores, entre los que se cuenta la carne bovina. La escalada de estas medidas genera un escenario de volatilidad e incertidumbre, con posibles impactos en el comercio global y en la estabilidad económica de los países involucrados.
Fuente. Informe Ganadero a partir de datos USDA GAIN, Beef Central y Reuters.